¿Te imaginas que alguien me felicitara por el día de la concienciación sobre la ELA?
Sería como felicitar a las mujeres en el aniversario de un feminicidio, ¿no crees?
Quizás no sería tan descabellado, aunque me despierta sentimientos encontrados.
Por un lado, tener enfermedad de la motoneurona, con lo incapacitante que es, es una mierda. Nada que celebrar.
Por otro lado, tener esta enfermedad me ha salvado la vida, ya que en lugar de morir de repente, mi cuerpo ha ideado una forma de desviar lo tóxico a partes menos vitales para ganar tiempo.
Y en este tiempo extra del que dispongo, encima estoy aprendiendo a vivir, a quererme, a cambiar mi percepción de muchas cosas, y conocer personas maravillosas.
Así que hoy, día de la concienciación sobre la ELA, estoy agradecida por tenerla. A pesar de estar atravesando una situación no deseada, y muy jodida.
