Hace casi un año que no podía ponerme y sacarme una mochila, el movimiento necesario no lo podía hacer. Tenía que hacer un gran esfuerzo, pedir ayuda a los niños… Hasta que en mayo del año pasado opté por llevar bolso de bandolera siempre. Desde hace un mes he recuperado ese movimiento, el primer día que llevé mochila es el de la foto.
Durante 11 años he llevado siempre una mochila grande, donde llevaba agua y comida para mis hijos, pañales o ropa de recambio según iban creciendo, un botiquín de mano (porque soy la friki de la seguridad y salud), y todo esto además de lo típico (móvil, llaves y monedero). Pesaba un montón a la ida, y mucho menos a la vuelta. Nos pasábamos el día fuera de casa y solíamos hacer pícnic con las otras familias. Esto era a diario y entre semana porque lo hacíamos a nuestra manera hasta este año, así que la mochila era como una extensión de mí.
Ahora vuelvo a poder llevar una mochila, pero pequeñita y ligera eso sí. No podría ir de excursión o pícnic cargada como antes, me caería hacia atrás y no podría dar un paso. Ahora cuando salimos el fin de semana yo sólo llevo clínex, llaves, móvil y una mini-botella de agua. El resto se lo reparten los demás. Ahora soy la condesa mochilera, he subido de categoría.
Es maravilloso recuperar un movimiento que creía perdido. Se llaman movimientos borrados, simplemente un día ya no lo puedes hacer, y según los médicos nunca más volverá. Ningún médico convencional tendría interés en mirar este vídeo y comprobar que yo sí he recuperado un movimiento. A mí no me importa eso. Sí me importa que lo vean otras personas que están viviendo con muchos movimientos borrados, con tantos que apenas se pueden mover. Quiero que sepas que hay esperanza, que se pueden recuperar. Espero recuperar muchos más y lo publicaré para que lo veas.
