Hace tres meses me dí cuenta de que llevaba tiempo padeciendo un problema: la disfagia. Sólo que me había llamado mucho más la atención la dificultad para andar, hablar y el agotamiento, y no había prestado atención al asunto.
Yo pedí cita con una logopeda privada sobretodo por la dificultad para hablar, y me sorprendió muchísimo que en la primera visita no tratamos el tema del habla sino otro tema: la dificultad para comer y beber. Cuando tienes las motoneuronas del bulbo alteradas además de las corticales, esto se traduce en falta de coordinación y fuerza de los músculos de la deglución, entre ellos la lengua, y de la movilidad de toda la boca. Yo llevaba años con una tos tonta cada vez que bebía agua estando distraída, incluso me atragantaba con la saliva a veces, ya no podía masticar un entrecott y la ensalada me provocaba atragantamientos frecuentes (sobretodo los tomates y los pepinillos) a parte de tirarme una hora por plato. Comer empezaba a ser un reto.
Cuando comencé a hacer los ejercicios con Cristina la logopeda yo ya estaba a puntito de utilizar espesante para el agua.
Entonces empecé a seguir sus instrucciones: no comer si estoy agotada, prestar atención cuando trago, sin distracciones ni hablar. Y también hice otra cosa que me ha beneficiado mucho: cortarme el frenillo lingual porque lo tenía corto. Te hablo de ello en un post anterior. Seguramente el trabajo con PNI también me está ayudando en general.
Ahora mi lengua tiene más movilidad y fuerza y he notado que tengo menos dificultad para tragar. Me atraganto menos en parte porque ahora presto mucha atención y porque evito tragar nada en estado de agotamiento. No puedo comer viendo a Berto Romero, qué se le va a hacer. Ahora en la mesa soy la borde, me preguntan cosas y me los quedo mirando sin contestar mientras sigo masticando. Mis hijos entienden mis respuestas por signos sólo a veces…
El caso es que llegan las fiestas y ahora vuelvo a poder comer de todo y beber sin espesante. Últimamente me he saltado demasiadas veces mi alimentación especial y me estoy poniendo cebollina, jeje. Aunque los polvorones no me convienen por el azúcar y el gluten… ¡alguno caerá! Felices fiestas a tí también y que no te atragantes con los polvorones.

Je, je, y tanto que cayó algún polvorón, pillina!! 😋
Y al Berto Romero iré a verlo pronto con la mejor motocompañía jamás imaginada!
Nos lo tragaremos enterito y sin toser, Mireia! 🤪🤣🤣
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