Me creía hasta hace poco una experta en dietas, en todo tipo de suplementos, en tóxicos y formas de desintoxicación. Creía comprender el funcionamiento del cuerpo humano. Pensaba que ya había encontrado el método para revertir.
Sin embargo no estaba mejorando, y he empeorado hasta el punto de no poder andar y ser más dependiente.
Aunque gracias a algunos recursos y al trabajo emocional y de meditación he mantenido varias capacidades bastante bien, mi estado actual dista mucho de mi objetivo de recuperarme.
A pesar de darme cuenta de que estaba empeorando, seguía creyendo que sabía lo que me convenía, y que tenía conocimientos nivel experta… hasta que acudí a la escuela macrobiótica Isana.
Poco a poco, en los últimos 3 meses, he ido experimentando cambios físicos a mejor, junto con la comprensión progresiva del funcionamiento del cuerpo humano y su relación con el mundo y con los alimentos. ¡Todo cobra sentido!
Eso me ha roto todos los esquemas, todas las creencias, todos los hábitos de vida y todo el conocimiento que creía poseer. Cuando sabes algo, no lo puedes «des-saber».
No me queda más remedio que reconocer que no tenía ni puñetera idea de nada.
Esta es mi cura de humildad.
Me creía tan sabia que en mi arrogancia incluso daba consejos de salud a los demás. ¿Con qué credibilidad, estando yo tan mal?Todo lo que he recomendado hasta ahora a la gente, a excepción de la arcilla verde y la reflexologia podal, estaba mal.
Así que olvida todo lo que te dije antes y disculpa por favor. Y si no quieres que se rompan tus estructuras mentales y creencias, sobretodo no vayas a Isana.
