Ya se sabe que cuando los niños van al cole lo pillan todo y se lo traen a casa. Primero cayó uno, luego la otra, luego yo y mi marido se unió al gripazo. Uno de estos fuertes, que te deja completamente fuera de combate, con varios días de fiebre y tos violenta, entre otras cosas. Quizás sea bueno tener fiebre de vez en cuando, pero cuando es fiebre alta por 3 días seguidos te deja fuera de combate. En el caso de tener ELA a la gripe se suma la neuroinflamación, que hace que todos y cada uno de los síntomas de motoneurona empeoren y yo retroceda en capacidades. Al cabo de unos días me sentí capaz de levantarme y andar por casa y pensé: «Qué bien, ya estoy recuperada» y al bajar las escaleras me caí y me torcí el tobillo. Otra vez a hacer la vaga en casa.
Sé por experiencia que después de una gripe o virus me recupero como mínimo a como estaba antes, y esta no será menos. Hace un año me ocurrió algo parecido y al recuperarme estaba mejor incluso que antes. Sin embargo parece que esta vez me tendré que armar de paciencia porque la cosa va muy lenta. Al menos ya puedo andar un poco e incluso bajar el bordillo de la acera si no me queda más remedio. Pronto explicaré cuánto he mejorado.
