Soy Mireia Marcos Marcos, soy comadrona, docente y terapeuta y también soy madre de 2 pimpollos. Escribo aquí como Motomireia porque estoy viviendo una aventura intensa que tiene que ver con las motoneuronas. Tengo un reto poco común: revertir la ELA. ¿A que es flipante? Me considero muy afortunada, porque a pesar de tener una economía muy justita, tengo todos los recursos a mi alcance para lograrlo.

Sigo mayormente mi intuición, por eso seguramente he vivido teniendo a raya el problema durante 10 años. Hace 2 años que supe que lo que me pasaba era Esclerosis Lateral Amiotrofica, como Stephen Hawking, y unos meses más tarde me diagnosticaron oficialmente. Estuve muchos meses hundida y sin esperanza. Empeoré tan rápido que ya estaba mirando modelos de sillas y de tablets para hablar, hasta que hace casi un año y medio empecé a recuperarme y a mejorar en todo.

Puedo hablar, comer y andar con palos de marcha nórdica. A mi ritmo, pero puedo. ¿Qué más se puede pedir?

Ahora no tengo ninguna duda de que revertir es posible, y lo voy a hacer. Aunque sea despacito.