Bien lejos es donde tienen que estar. ¡Pero un momento! Existen profesionales que a pesar de su titulación en medicina convencional tienen vocación y quieren ayudar de verdad. Son especímenes raros, pero existen y el resto del sistema se sostiene gracias a ellos y ellas. Porque aún queda alguien manteniendo el buen nombre de una profesión ya muy corrupta por las multinacionales.
Aunque hace más de un año que fui por última vez a la unidad de motoneurona de Bellvitge y no pienso volver jamás, en los últimos tres meses me he visitado con tres médicos distintos y voluntariamente, como lo oyes. ¿Acaso me he vuelto masoquista?
Esta vez he acudido por cuestiones muy específicas a cada uno de ellos. A uno he acudido para trabajar con la hipoxia intermitente, a otro para tener un seguimiento básico en el sistema de salud, y a la tercera doctora para trabajar con Reeducación Postural Global. Sin embargo para mí mi verdadero médico sigue siendo mi Psiconeuroinmunólogo, Héctor, ya que con él trabajo todos los aspectos de mi proceso.
