Hoy hace 4 años de la muerte de mi madre. Ella comenzó con síntomas de Alzheimer muy joven, fue deteriorándose muy lentamente y cuando ya fue evidente que no eran manías ni depresión, su deterioro fue mucho mayor. El diagnóstico llegó tarde, aunque igualmente no le dieron ningún tratamiento que la ayudara, más bien al contrario. Cada vez que probaba un medicamento nuevo empeoraba mucho más rápido, yo diría que espectacularmente. Al final de su vida sólo tenía como prescripción paracetamol. Pasó casi 5 años paralizada en cama en fase terminal, cuidada por mi padre con asistencia privada.

Vi cómo dejaba de poder hablar, le daba tos al beber agua, vi cómo cada vez le costaba más caminar, luego ya no se tenía en pie y la llevaban en silla de ruedas. Los últimos años ya no podía estar ni en silla, sólo en la cama especial hospitalaria. Vi cómo sus piernas se ponían rígidas y sus pies se quedaban en punta (pie equino), algo que forma parte de mis síntomas. La rigidez en la mandíbula hacía que se mordiera los labios, y sus brazos tan tiesos cruzados sobre su pecho que no había forma de cambiarla de ropa.

Cuántas cosas en común con los síntomas de ELA. Con los síntomas que yo he tenido hasta ahora y con los que tendría si no estuviera frenando y revirtiendo mi proceso. Recuerdo que mi madre cuando aún no sabíamos que tenía Alzheimer se quejaba de que se le habían quedado los antebrazos muy delgados. No hace mucho alguien me dijo que tenía el antebrazo muy delgado (para ser yo), claro, por la atrofia muscular.

He encontrado un estudio reciente que habla de la relación genética entre Alzheimer y ELA, también Parkinson. Lo adjunto aquí, hay muchos más. Creo que es muy importante comprender las posibles causas para encontrar la solución a estas enfermedades. Luego con esa información podemos hacer muchas cosas, personalmente cualquier cosa excepto tomar productos farmacológicos.

Mi madre me ha dejado un legado excepcional. A parte de traerme al mundo, de mi profesión y vocación, me ha permitido recopilar conocimientos y herramientas para esta enfermedad. Por eso nunca tomé el riluzol por ejemplo, ni ningún otro medicamento. Porque vi el daño que le hacía a ella todo lo que provenía de las multinacionales, y por eso investigué mucho antes de tomar mi decisión. Aprendí en cambio que los remedios naturales como la arcilla verde y la reflexología podal la ayudaban mucho. Lástima que no sabía todo lo que sé ahora, quizás podríamos haber aliviado un poco mejor sus síntomas. Todavía no conocía la suplementación ni todo lo que sé ahora sobre nutrición. Sin embargo no podría haber salvado a mi madre. He tardado casi 4 años (de terapia) para comprender esto. Ella vivió su vida y su muerte como pudo y yo sólo puedo admirarla y aprender de ella.

Mi madre y yo tenemos enfermedades comunes. La diferencia es que yo estoy en la mejor época y disposición para recuperarme. Al no afectar a mi memoria ni intelecto juego con ventaja, ya que me estoy dando cuenta de que cada uno se debe sanar a sí mismo y con demencia es más difícil tomar decisiones, mantener hábitos de vida saludables y equilibrio emocional.

Y ahora con lo que sé te puedo dar un consejo: si tienes parientes con ELA, Alzheimer o Parkinson comienza a trabajar en tu salud de forma integrativa en lugar de buscar genes patológicos y sentencias de muerte.

Artículos que relacionan Alzheimer con ELA y Parkinson genéticamente: https://alzres.biomedcentral.com/articles/10.1186/s13195-023-01244-3

https://jnnp.bmj.com/content/87/11/1234