Últimamente estoy que hablo como una cotorra, me da palo escribir en el whasap y envío audios y todo. Pensarás: pues vaya, es lo que hace todo el mundo, ¿no? Pues hace un año evitaba enviar audios porque me costaba muchísimo hablar y me avergonzaba. Me faltaba el aire y no vocalizaba bien, pero sobretodo hablaba tan lenta que para escucharme más o menos normal había que poner el audio no a x1.5 de velocidad sino a x2. Lo digo en serio.
Ahora con que me escuches a x1’5 ya se oye bien…
Hace poco una amiga me señaló que había bastante diferencia con los audios de hace unos meses y los de ahora. Yo también lo noté en la última clase que di hace poco. Hablo más rápido, vocalizo mejor, me encallo menos y no me falta tanto el aire. ¡Estoy que me salgo! Últimamente hasta me atrevo a hacer comentarios en las conversaciones con conocidos, y a llamar por teléfono en lugar de enviar una novela de mensaje de texto. Sí, sé que me encallo y que a veces hablo como si llevara unas copas de más, sobretodo cuando estoy cansada. Todavía tengo que elegir las palabras porque algunas me salen tan mal que no se me entiende. Si me conoces ahora pensarás que tostón de tía que habla tan lenta, pero si me conociste en los últimos años quizás lo notes.
Estoy muy contenta, esto es fruto de todo lo que hago en conjunto para revertir la ELA, claro, y también del excelente trabajo que hace conmigo la logopeda Cristina Petit de Perfetti. ¡Gracias!
