Mi última adquisición antes del verano fue el masajeador facial, por 11€ en «Oriente-exprés» tiene vibración y es muy relajante. Con Cristina la logopeda, cuando veía que tenía rigidez facial y me costaba hacer los ejercicios me recomendaba usar el cepillo de dientes eléctrico. Me pareció mejor idea conseguir algo que fuera específico para masajear la cara. Es muy práctico y lo tengo siempre en la mesa.
Lo recomiendo mucho para la rigidez facial. A veces podemos tener hasta contracturas en los músculos de la cara, esta herramienta me ha ayudado mucho cuando tenía un dolor crónico en la mandíbula. Alivia y relaja la musculatura. Son cosas sencillas y baratas que todos podemos tener en casa. Y de paso me pongo estupenda.
