El invierno pasado noté que me costaba demasiado así que no hice nada. Ahora puedo hacer crochet más o menos como hace 2 o 3 años, no está mal.
Por eso aunque haga calor ahora me ha dado por hacer cuellos de lana y cosas típicas de invierno, ya sé que voy tarde… ¡o pronto!
Me sirve como rehabilitación para entrenar agilidad y destreza con las manos. Al principio se me quedaban las manos muy tensas tras hacer un rato de ganchillo, pero me pongo un aceite especial en las manos, las masajeo y ya no me molestan. Ahora ya estoy haciendo otros proyectos. ¡Tejer es terapéutico a muchos niveles!
Regenerando motoneuronas.
