Se sabe que estar envenenado tiene mucha relación con la enfermedad de la motoneurona. En la isla de Guam (Micronesia) durante la 2º guerra mundial hubo grandes batallas entre japoneses y americanos. La isla quedó completamente contaminada de gases tóxicos, productos químicos y metales pesados, a saber si radiaciones y productos de guerra biológica también. Los suelos donde debían crecer los alimentos estaban altamente contaminados. Sin embargo al parecer los habitantes de Guam tuvieron 50 veces más incidencia de ELA que en el resto del mundo durante 30 años porque ante la inanición recurrieron a alimentarse de una planta, la cícada, que resulta ser neurotóxica. En los análisis postmortem encontraron veneno relacionado con la cícada en sus cerebros.

La enfermedad de motoneurona no se originó en Guam, sin embargo nos da unas pistas muy importantes, me parece increíble que 70 años más tarde nos dejen empeorar y morir sabiendo lo que se sabe.

Sólo hay que sumar factores. Uno y uno, dos. Yo nunca he comido cícada, ni la mayoría de personas con ELA, Alzheimer y Parkinson. Sin embargo está claro que la planta venenosa afectó al cerebro de aquellas personas. Más concretamente mi teoría es que actuó creando permeabilidad en la barrera hematoencefálica. Con esa permeabilidad otros venenos que se usaron en la isla durante la guerra pudieron entrar directamente al cerebro y sistema nervioso de los habitantes. Sabemos que se usaron armas químicas y biológicas. También podría ser un virus de diseño. En un estudio de la lista que pongo en el post hablan de grandes acumulaciones de aluminio en el tejido cerebral de enfermos de ELA postmortem. En los estudios también detectaron un déficit importante de magnesio.

También sabemos que los militares de todo el mundo tienen el doble de posibilidades de padecer ELA. Para mí está claro hacia dónde tenemos que poner la mirada. Gracias, soldados, por vuestro sacrificio.

La cícada por si sola no causó la ELA, pero dejó a las personas indefensas ante otros venenos o virus que sí la provocaron. Yo también he tenido una alta exposición a tóxicos de diversa índole (la lista es larga), y debido a mi sensibilidad, productos que no afectan a muchas personas a mí me han dejado indefensa alterando la protección natural, como por ejemplo el gluten y los lácteos. Actualmente se sabe que algunas personas no eliminamos bien los venenos (MTHFR) y se nos acumulan sobretodo en el tejido graso (el cerebro es pura grasa).

Estoy envenenada. Mi trabajo ahora consiste en reparar la barrera hematoencefálica y detoxificarme. No existe una pastilla para eso, es un trabajo a tiempo completo que requiere motivación, investigación y recursos. El por qué los médicos convencionales no nos proponen este tipo de enfoque y tratamientos… ya no es mi problema.

https://www.science.org/doi/abs/10.1126/science.3603037

https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/0166223688901634

https://n.neurology.org/content/70/21/1984.short

https://www.science.org/doi/abs/10.1126/science.7112111

https://link.springer.com/article/10.1007/BF00389491

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7059386/

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15885623/