Este cacharrito que mis hijos toman por un juguete me sirve para entrenar mis músculos respiratorios. ¿Verdad que una piensa que respiramos con los pulmones y ya está? La respiración es posible gracias a la musculatura que genera presión negativa y permite que el aire entre, y presión positiva para expulsar el aire con CO2. Una diría que si la motoneurona sólo afecta a los músculos voluntarios, entonces la respiración al ser involuntaria no debería resultar afectada, como el corazón. Pues sí, intervienen muchos músculos voluntarios. No sólo el diafragma sino desde el esternocleidomastoideo hasta la tableta de chocolate (quien la tenga jeje) pasando por intercostales, oblicuos, etc. Todo el tórax y abdomen participan.
Subo una bolita con esfuerzo, luego subo la segunda bolita ahí temblando… no parece que la tercera quiera moverse. Entonces viene el enano de mi hijo, pega un soplido y levanta las tres bolitas. Luego le da la vuelta, succiona y también las tres. Y yo aquí matándome a practicar.
Menos mal que Cristina, la logopeda consigue motivarme. Realmente ha funcionado y he podido dar algunas clases sin que se notara demasiado que me falta el aire al hablar. Las sesiones con ella son tan divertidas que a veces me dan ataques de risa y no puedo ni soplar.
Con agujetas en las costillas pero contenta me preparo para mis próximas clases. Como ves mi nivel de tecnología va progresivamente en aumento.
