El otro día vimos un capítulo de la serie «Smallville» en la que el adolescente Clark Kent pillaba un resfriado y al estornudar mandaba a tomar viento media casa. Y yo pensé: ¡algo parecido es lo que me pasa a mí! A causa de mis superpoderes de hiper-reflejos, cuando estornudo mis piernas hacen un fuerte reflejo y se levantan (sí, sí, a la vez, entonces ¿con qué me aguanto sobre el suelo?).
Si estoy sentada a la mesa, golpeo la mesa con mis muslos y puedo sujetarla con mis manos para que no se me vaya a ir volando… pero como me pille andando por la calle pueden ocurrir varias cosas: que salga volando por los aires con la propulsión, pero claro al haber terrícolas delante tengo que disimular mis poderes por la doble identidad y toda la mandanga del secreto entre héroes… entonces al contener toda la propulsión me da un espasmo, me inclino hacia adelante y puedo acabar de rodillas en el suelo, o si llevo bastón golpearme la frente con él (cosa que por los pelos he evitado) o si estando de pie en casa me agarro a un mueble podría destrozarlo con mi dura cabeza de superheroína, como en aquel anuncio de un medicamento en el que la gente estornudaba y se abría la frente contra los muebles. En el peor de los casos si no me agarro a algo a tiempo pierdo el equilibrio por la potencia sobrehumana y me caigo al suelo.
En fin, creo que la única forma de mantener mi identidad heroica en secreto será evitar resfriarme, como Supermán. Así que voy tomando la poción de vez en cuando, y toco madera, pero no con la cabeza si puedo evitarlo.
