Esta enfermedad es muy original, muy especial. Es como tener un mapa del tesoro que sólo tú puedes interpretar. ¿Cómo se le ha ocurrido a mi cuerpazo hacer esto? ¿Y qué tenemos en común todas las personas, hombres y mujeres de todas las razas y costumbres para que nuestras neuronas motoras la palmen? ¿Por qué no tenemos ni una sola pista, ni factores de riesgo ni hábitos de vida que tengan nada que ver? ¿No te parece fascinante? Hablo en serio, yo antes de que desaparezca la ELA o mi persona quiero poder comprender el por qué nos ocurre esto, el cómo funciona, qué ha provocado su comienzo exactamente en esta etapa de la vida y no en otra, quiero saberlo todo.
Muchas teorías, la mayoría fantasiosas, burbujean en mi cabeza todo el tiempo. ¿En qué momento comenzó todo? ¿Realmente la enfermedad empezó el primer día que me caí en unas escaleras con mi hijo bebé en brazos? ¿Comenzó durante el embarazo? ¿Comenzó años antes cuando trabajaba siempre de guardia de noche? O algo que ocurrió en mi infancia desencadenó un lento proceso que se manifestó de adulta, o fue algo que comí en otro país, el contacto con una bacteria alienígena desconocida llegada en un meteorito que toqué en una exposición científica o… ¿y si ya estuviera programada para tener motoneurona desde que me estaba gestando en el cuerpo de mi madre?
Si los veteranos de guerra tienen el doble de posibilidades de desarrollar ELA, ¿en qué momento en mi vida me encontré como si estuviera en guerra? ¿Quizás los dos años de servicio asistiendo 100 partos en casa al año trabajando a destajo sin dormir, sin días festivos ni vacaciones (y cobrando una mierda) fueron interpretados por mi cuerpo como estar al pie del cañón o en el frente?
¿Cómo voy a interpretar en este mapa del tesoro en qué lugar y en qué momento de mi vida comenzó la enfermedad de motoneurona? Todavía no lo sé, más sé que lograré comprenderlo, y si no lo crees es que no me conoces.
Y te lo contaré también a tí cuando lo averigue.
